FILOSOFIA
Nuestra Palabra
La cultura, sin la educación, es una vergüenza para el individuo y un azote para un pueblo.
La cultura está muy atada a la moral y a las costumbres y cuando la educación no las respalda es una carga muy pesada para llevar.
La conducta del hombre educado es siempre ejemplar, es siempre aleccionadora y crea un ambiente grato que atrae.
La cultura es como un traje que cubre y trata de esconder, sin lograrlo, la falta de educación ; esto es más notorio en los profesionales mal educados.
Es en el pezón materno en donde el hombre comienza a recibir, junto con la leche, la educación , ambas cosas, leche y educación, le darán al futuro hombre la fortaleza física y espiritual para conducirse en la vida ; por eso, hay que educar a la mujer.
La noble tarea del educador, forjador del futuro humano se encomienda a El Maestro que reúne para El Discípulo los dones de sabiduría, amor y magnetismo humano. Si el presunto discípulo no ve en el Maestro escogido esos dones, debe retirarse, porque ese hombre no es su Maestro.
La Madre prepara a su hijo cuando éste está listo, aparece el Maestro merecido. La conducta de Madre y Maestro van educando al hombre para cumplir su destino en la vida y la cultura hará el resto.
Este es un mensaje para las Madres que quieren tener hijos cultos.
OM TAT SAT
Fuente : Órgano de Cultura y Difusión del Centro de Orientación Filosófica, Mayo, Junio, Julio 1978. Derechos Reservados.
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